Diferencias entre la Artrosis y la Artritis

Es muy habitual que confundamos los términos “artrosis” y “artritis”, debido a su similar fonética y a que ambos términos se refieren a problemas en las articulaciones. Por eso, hoy vamos a ayudarte a diferenciarlos:

La artrosis consiste en el desgaste del cartílago articular, que provoca un roce prácticamente directo entre los huesos, sobre todo de las manos, las rodillas, la cadera y la columna cervical/lumbar. Provoca dolor, crujidos, deformidad y rigidez al realizar incluso movimientos cotidianos, puesto que el cartílago es un amortiguador indispensable para el buen funcionamiento de la articulación.

Dicho desgaste se asocia en parte al envejecimiento, pero también a sobreesfuerzos causados por la práctica frecuente de determinados ejercicios físicos o trabajos con movimientos repetitivos. También es determinante para el desarrollo de este problema el déficit de nutrientes para regenerar el cartílago o una incorrecta combinación de los mismos.

Para prevenir o ayudar a regenerar el cartílago, es básico llevar una dieta sana y equilibrada, como la Dieta Mediterránea, basada en alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, frutos secos, semillas y legumbres), aceite de oliva, carnes magras y pescados, que aporten la suficiente proteína, magnesio y vitamina C para sintetizar colágeno. Sin olvidarnos de los suplementos de Colágeno con magnesio de Ana Maria Lajusticia, que aportan colágeno hidrolizado de tipo 1 y 2 en la cantidad necesaria para el mantenimiento y regeneración de articulaciones, huesos y resto de tejidos corporales.

Por otro lado, la artritis es una inflamación que afecta a la membrana sinovial, en la cual el líquido sinovial no es reabsorbido correctamente y ocasiona una erosión del hueso y del cartílago. Suele deberse a gérmenes que llegan a la articulación, a enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide), a traumatismos o a depósitos de cristales acumulados (gota).

La localización de la artritis dependerá de su origen: por ejemplo, la artritis reumatoide ataca más a las muñecas y dedos de las manos, y la gota a los pies, tobillos y rodillas.

Mientras que con la artrosis se produce más dolor al mover la articulación y suele mejorar con el reposo, en la artritis el dolor es constante y las articulaciones están calientes e inflamadas. Además, suele acompañarse de pérdida de peso, cansancio, fiebre…

Obtener los nutrientes adecuados (antiinflamatorios) puede ayudar a aliviar los síntomas de la artritis, así como a mantener un peso saludable. Los alimentos con ácidos grasos omega 3 como el pescado azul, las semillas o los frutos secos; la Vitamina A (frutas y hortalizas de color amarillo/naranja/verde, pescados, huevos), C (naranjas, kiwis, tomates, pimientos), E (aceites vegetales, frutos secos, semillas), K (verduras de hoja verde) y minerales como el Zinc (carnes, frutos secos, legumbres), reducen la inflamación en todo el organismo y pueden ayudar a retrasar el avance de la enfermedad. Sin embargo, ingerir un exceso de carnes rojas y de alimentos procesados con alto contenido de azúcar y grasas, empeora los síntomas de la artritis, además de predisponer al organismo a otras enfermedades crónicas.

Finalmente, hay que destacar que la actividad física también es crucial en los individuos con artritis para ayudar a disminuir el dolor y la rigidez. Es importante hacer estiramientos suaves cada día, así como ejercicios de fortalecimiento muscular gradual, incluyendo ejercicios aeróbicos de bajo impacto como caminar, nadar, hacer yoga o ir en bicicleta. De este modo, paralelamente mejorará el estado de ánimo y controlaremos el peso, para ayudar a conservar la salud de huesos, articulaciones, tejidos y del organismo en general.

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